Lección 1.- Dirección y Administración de Empresas
Administración
La administración es un órgano social que se encarga de hacer que los recursos sean productivos, refleja el espíritu esencial de la era moderna, es indispensable y busca el logro de metas y objetivos a través de las personas, mediante técnicas y herramientas dentro de una organización, es un subsistema clave dentro de un sistema organizacional, compromete a toda organización y es fuerza vital que enlaza todos los demás subsistemas.
Empresa
La empresa es la institución o agente económico que toma las decisiones sobre la utilización de factores de la producción para obtener los bienes y servicios que se ofrecen en el mercado. La actividad productiva consiste en la transformación de bienes intermedios (materias primas y productos semielaborados) en bienes finales, mediante el empleo de factores productivos (básicamente trabajo y capital).
Dirección

La dirección es aquel elemento de la administración en el que se logra la realización efectiva de todo lo planeado, por medio de la autoridad del administrador, ejercida a base de decisiones, ya sea tomadas directamente, ya, con más frecuencia, delegando dicha autoridad, y se vigila simultáneamente que se cumplan en la forma adecuada todas las órdenes emitidas.
Importancia de la dirección
Notemos que la dirección es la parte esencial y central de la administración, a la cual se deben subordinar y ordenar todos los demás elementos. En efecto: si se prevé, planea, organiza, integra y controla, es sólo para tener éxito, de nada sirven técnicas complicadas en cualquiera de los otros cinco elementos, si no se logra una buena ejecución, la cual depende inmediatamente, y coincide temporalmente, con una buena dirección; todas las demás técnicas se vuelven útiles e interesantes, en la medida que nos permitan dirigir y realizar mejor la labor.
Otra razón de su importancia radica en que este elemento de la administración es el más real y humano. Aquí tenemos que ver en todos los casos «con hombres concretos con personas, específicamente», a diferencia de los aspectos de la parte mecánica, en que tratábamos más bien con relaciones, con «cómo debían ser las cosas». Aquí luchamos con las cosas y problemas «como son realmente». Por lo mismo, nos hallamos en la etapa de mayor imprevisibilidad, rapidez y explosividad, donde un pequeño error puede ser a veces difícilmente reparable.
Cuando un administrador se interesa por sí mismo en la función directiva, comienza a darse cuenta de parte de su complejidad. En primer lugar, está tratando con gente, pero no en una base completamente objetiva, ya que también él mismo es una persona y, por lo general, es parte del problema.
Está en contacto directo con la gente, tanto con los individuos, como con los grupos, pronto descubre, como factor productivo, que la gente no está solamente interesada en los objetivos de la empresa, tiene también sus propios objetivos. Para poder encaminar el esfuerzo humano hacia los objetivos de la empresa, el administrador se da cuenta pronto de que debe pensar en términos de los resultados relacionados con la orientación, la comunicación, la motivación y la dirección.
Aunque el administrador forma parte del grupo, es conveniente, por muchas razones, considerarlo como separado de sus subordinados. Para lograr los objetivos de la empresa se ha asignado un Talento Humano destacado, que debe buscar integrar a todos los colaboradores y estos a su vez optimizar el uso de los recursos.
También es conveniente pensar en el administrador como separado del grupo porque es su líder. Como líder no es tanto uno de los del grupo como aquel que ha de persuadir al grupo para que haga lo que deba hacerse. La dirección implica el uso inteligente de un sistema de incentivos, más una personalidad que despierte interés en otras personas.
Los directivos[1], gestores y administradores son los individuos que dirigen las actividades de una empresa a través de otros. Los desafíos a los que se tienen que enfrentar los directivos son parecidos sea cual sea el sector en el que se encuentren, el tamaño de la empresa o el país en el que ésta esté situada. La dirección de empresas como disciplina de conocimiento trata de analizar los factores que hacen que la gestión que estos directivos desempeñan sea la más adecuada para conseguir el éxito empresarial.
En el año 2011 la empresa Mercadona ha obtenido unas cifras de crecimiento empresarial superiores a sus competidoras y en un país con una grave crisis económica (The Economist, 2011). En otro sector en crisis como es el sector aéreo, la empresa irlandesa Ryanair ha obtenido un beneficio neto de 401 millones de euros (El Economista, 2011). ¿Por qué ciertas empresas obtienen mejores resultados que otras? Para evaluar la actuación de las empresas se tienen en cuenta los resultados de las mismas, es decir, el nivel en el cual la organización logra sus objetivos de forma eficiente y eficaz., la eficacia mide el nivel de cumplimento que ha logrado una organización respecto a sus objetivos.
En otras palabras, ¿está logrando la empresa alcanzar los objetivos propuestos? Por otra parte, si una empresa es eficaz pero no tiene en cuenta los recursos que ha tenido que emplear para lograr dichos objetivos, no conseguiría una imagen completa sobre su actuación empresarial. Por ello, es necesario observar el nivel de eficiencia de la empresa. La eficiencia mide si una organización está utilizando la cantidad adecuada de recursos para lograr sus objetivos. ¿Están siendo los esfuerzos del personal excesivos para lograr los objetivos de la organización?, ¿Se están utilizando
demasiados recursos financieros y materiales para lograr los objetivos? Incluso, cuando una organización es eficaz puede ser ineficiente.
Para lograr un alto desempeño, las organizaciones deben ser eficientes y eficaces. Pero, ¿cuáles son las funciones que llevan a cabo los administradores para lograr la eficacia y la eficiencia? Partiendo del trabajo del industrial francés Henri Fayol, los manuales de gestión empresarial de todo el mundo condensan las funciones principales del directivo en las siguientes: planeación, organización, dirección y control. Como hemos visto, estas funciones son las propias del subsistema de dirección o management.
Vamos a definirlas brevemente. En la planeación los directivos definen los objetivos que se persiguen, se fija la estrategia global para lograr dichos objetivos y se establecen planes que integren y coordinen las actividades de forma coherente. Una vez establecida la planeación, los directivos tienen que diseñar una estructura organizativa que incluye las tareas que tienen que realizarse, asignando las personas más idóneas para hacerlas, estableciendo cómo organizar las tareas, quién reporta a quién y dónde se tomarán las decisiones. A esta función se le denomina organización. La función de dirección consiste en dirigir y coordinar a los integrantes de la organización. Cuando los directivos motivan a sus colaboradores, dirigen las actividades de otros, seleccionan el canal de comunicación más efectivo o resuelven los conflictos que existan entre los miembros, están ejerciendo la función de dirección. La última función realizada por los directivos es el control.
Después de establecer los objetivos, los planes son formulados, se delimita la estructura organizadora y los directivos tienen que asegurarse que las cosas van como deberían ir, vigilando el desempeño de la organización. El desempeño actual debe ser comparado con los objetivos anteriormente planteados. Si existen desviaciones significativas, el trabajo de los directivos será devolver a la organización a la senda establecida. Este proceso de monitorizar, comparar y corregir es lo que denominamos como función de control.
[1] https://www.academia.edu/39202896/Kupdf_net_fundamentos_de_direccion_y_administracion_de_empresaspdf